Construido en 1904. Junto con la Posada de los Portales, dota a la Plaza de su singular carácter manchego, con amplios espacios de luz. Este edificio, recientemente restaurado, se destina a los usos más propiamente institucionales del énte público local.

Data del siglo XVII. Cumplió funciones de albergue de viajeros hasta finales de los 60. Es uno de los edificios más representativos de la arquitectura tradicional manchega, con sus características balaustradas en sanguina y conservando en su interior el antiguo hogar y las vigas de madera en el techo. Actualmente, se emplea como sala de exposiciones temporales.

 

El Museo López Torres fue construido en la década de los ochenta para albergar la colección personal del insigne pintor Antonio López Torres, maestro de la pintura realista manchega y tío del muy conocido Antonio López García.

Cuenta con dos amplias salas dedicadas de modo permanente a su obra, así como con otra para exposiciones temporales.

Esta instalación se complementa con un auditorio donde se desarrolla gran parte de la múltiple y variada actividad cultural de la localidad, entre la que destaca el Certamen Nacional de Monólogos Teatrales.